EL TORO

VISITAS A GANADERÍAS DE TOROS BRAVOS

Por los códigos asirios sabemos que el uro existió 1.400 antes de J. C., por las pinturas en que aparece localizadas en gran parte de Europa, y de manera especial en España, Italia y Suiza.

Está comprobado, por otra parte, que la última hembra de uro murió en el año 1627, en los bosques de Jakkotorow de Polonia, confirmándose la existencia de un rebaño en los referidos bosques en el siglo XVII.

Hay pruebas que evidencian que el uro no sólo vivió en Europa, sino que se extendió hasta China y que en Asia fue domesticado, y que el mismo período neolítico fue el origen de otras razas como la suiza de Hereus, que se utilizaba para las peleas y que procedía de Egipto, donde se criaba en la época de los faraones.

El precedente más inmediato de la fiesta taurina lo encontramos en el circo romano, introducida en las arenas de los circos por Julio César, consistían en derribar al toro a pie o a caballo, la habilidad utilitaria y vaquera pasa del campo al circo, y a mostrarse ante espectadores dispuestos para presenciarlas.

Ya en la Alta Edad Media encontramos escasa documentación sobre la fiesta taurina pero entre ella podemos ver vocablos como faunorum.

En tiempos de Alfonso X ya se encuentran documentos sobre la historia del toreo, por tanto es lógico pensar que este arte data de tiempos remotos. La lidia de toros se realizaba como agasajo a los señores feudales en fiestas como los casorios; en textos y cantigas encontramos alusiones a suertes primarias de capa, y ya en esta época aparecen documentos sobre hombres que lidian toros a cambio de dinero.

TRONCO IBÉRICO.

No podemos de dejar de citar, por considerarla sumamente interesante y exhaustiva, la teoría de Antonio Sánchez Belda, auténtica autoridad en la materia, que ha realizado profundos estudios de la máxima fiabilidad, y que admite y comparte la teoría de una forma ancestral única de los bovinos domésticos en el Bos primigenius.

El toro actual es un animal armónico en sus formas, muy musculado y dotado de una fuerza impresionante que concentra principalmente en la zona de su cuello y cabeza.

De la capacidad de “embestir”, es decir, acometer a lo que se le ponga por delante poco se sabe, es la única especie animal que no vuelve su cara ante un estímulo, la acometida es feroz y repetitiva, sería largo explicar toda la morfología de este animal pero a grandes rasgos nos centraremos en los cuernos, la capa y las edades.

MORFOLOGIA

En el lenguaje taurino el fenotipo, se conoce como sinónimo de trapío, belleza o proporciones armónicas. El trapío corresponde a los caracteres que se aprecian a simple vista en el toro de lidia.

En los machos la cabeza es corta, con pelo abundante y rizoso en la frente, morro ancho, y ollares dilatados. Cuernos en gancho y bien desarrollados, pero de tamaño, color, dirección y sección diferentes. Los ojos son pequeños, de expresión viva y mirada agresiva. Orejas pequeñas y muy móviles. El cuello es corto y potente, con papada discreta y gran morrillo. Predominio del tercio anterior, siendo el posterior defectuoso y escurrido. El cuerpo es recogido y armonioso, tronco cilíndrico, con costillares arqueados, línea dorsolumbar recta o ligeramente ensillada, lomos musculazos y vientre recogido. La grupa es corta y derribada, cola de inserción recta larga, fina, y con gran borlón, nalgas rectas o convexas, y extremidades finas y fuertes.

La altura a la cruz es muy variable de unas ganaderías a otras, pudiendo señalar como cifra medía 120-130 cm. El peso como termino medio ronda en los machos adultos los 450-600 Kg. en función de la ganadería y el estado de carnes.

En las hembras la cabeza es estrecha y alargada, con cuernos en gancho, muy desarrollados y finos. Los ojos expresivos y de mirada agresiva. El cuello es descarnado plano y con poca papada. Tronco poco armonioso, línea dorsolumbar recta o ligeramente ensillada, presentándose con frecuencia hundida en las vacas de mayor edad, lomos descarnados, pecho poco profundo, costillares arqueados y vientre abultado. Grupa muy derribada con ileon muy prominentes, nalgas rectas y cola larga y fina.

En el caso de la hembra la alzada aproximada 90-110 cm. en función del encaste y la ganadería, oscilando el peso según estas mismas variables en torno a los 250-350 kg.

La casta es el origen o raza de donde procede el toro de lidia, es la herencia genética que le otorga sus características esenciales en cuanto a morfología y comportamiento.
Se identifica como el genotipo del animal. Refiriéndose a la constitución orgánica, estructura y funcionalidad de cada toro, comprendiendo todos los factores hereditarios de los ascendientes.

Se entiende como encaste , al conjunto de animales que pertenecen a una o varias ganaderías, comparten el mismo origen genético, poseen unas características zootécnicas y comportamiento comunes. Todo ello, hace que se distingan de los demás, formando una agrupación racial. Los distintos encastes se han formado a través de la selección realizada a partir de las castas fundacionales de procedencia, o a partir de diversos cruzamientos entre castas o encastes del mismo tronco.

Los encastes han evolucionado de distinta manera a lo largo de la historia. Algunos han ido desapareciendo, la mayoría permanecen, aunque han sufrido modificaciones en sus características zootécnicas y de comportamiento.




Del manejo del animal en la finca no hablaremos aquí, ya que durante la VISITA GUIADA se darán explicaciones concretas sobre el mismo, explicaciones que dará el propio MAYORAL Y GANADERO, en la mayoría de los casos personalmente.

Señalar y remarcar que todos los hombres y mujeres que dedican su vida a la crianza de este BELLO ANIMAL, merecen el respeto y la admiración a un trabajo, sin duda, VOCACIONAL.

VISITAS A GANADERÍAS DE TOROS BRAVOS. CÁDIZ BRAVO.